No es oro todo lo que reluce (Reflexiones sobre el factor de impacto)

Esto no es la biblioteca de Alejandría

quimeraLos grandes genios han dejado su impronta en momentos estelares de la humanidad, cuando aún no había micrófonos abiertos pero sí cronistas que tomasen nota de las frases históricas que, ciertas o no, debían pronunciar, pues para eso eran unos genios (de la estrategia política, de la ciencia, de las artes…). Se atribuye a Napoleón, a la vista de las Pirámides, aquello de “cuarenta siglos os contemplan” (cuando cualquier mortal hubiera dicho en su lugar: ¡hostia, vaya casas!) y a Julio César, acribillado a puñaladas, aquello de “¿tú también, hijo mío? (cuando lo normal es que hubiera dicho: ¡seréis cabrones!). Pero para eso eran unos genios, pues, sin ir más lejos, a otros, que no lo son ni lo serán ni por asomo, sólo se les ocurre aquello del “relaxing coffee cup” (¿se imagina uno a Cleopatra delante de Marco Antonio diciéndole esta misma frase y con “ese…

Ver la entrada original 973 palabras más

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: